Nota de David Gómez para El Observador. Post extraído del blog de David Gómez.

Bichos raros. Son jóvenes desafiantes, ven el mundo de forma diferente,no conocen jefes ni traje, tienen cargos y atienden mercados que hace dos lustros no existían
Sergey Brin. Larry Page. Kevin Rose. Steve Chen. Tom Anderson. Mark Zuckerberg. Chad Hurley. Seguro le suenan: o porque a diario utiliza los servicios que crearon (Google, Facebook o YouTube) o porque escuchó que sus empresas valen millones de dólares. Y es que la web social es el nuevo camino para hacerse millonario, por eso el fenómeno de los negocios 2.0 no para de crecer en todo el mundo.
Bajo este concepto se alberga una diversidad de empresas que se desarrollaron sobre tecnologías propias de la web 2.0 o que han sido pioneras en atender los nuevos nichos de mercado emergidos del despliegue de esta segunda generación de Internet. Ahora se abre el capítulo autóctono de los negocios 2.0 en Uruguay.
El ecosistema local de start up’s está en plena ebullición. Cada día surgen nuevas historias
de garajes. Esto no solo tiene un efecto contagio de la tendencia global, sino que también en estos momentos –pese a la incertidumbre mundial– existe un entorno local favorable.
Sucede que hay más estimulación y más ayudas para emprender en el sector tecnológico. Al trabajo de las incubadoras, se le sumaron capitales de riesgo, inversores ángeles y hasta software sin costo.
A su vez,emprender en Internet es relativamente más fácil. Se puede comenzar con un mínimo gasto en hardware y software, ya que el gran capital son las ideas, las que
incluso no tienen por qué ser las más originales.Muchos proyectos, en vez de inventar la rueda, prefieren reutilizar tecnologías que ya están en el entorno social digital o darle un nuevo enfoque a ideas y herramientas ya creadas.
OTRA HISTORIA
Detrás de estos desarrollos hay una generación de emprendedores, que se maneja con otros códigos, que tiene un visión diferente de comprender y moverse en el mundo;
que está gestando una nueva cultura empresarial y un nuevo hombre de negocios, que no es parte de la evolución natural, sino un ser distinto: el empresario 2.0.
¿QUIÉNES SON?
En su mayoría son jóvenes, promedian la veintena; son casi nativos de la era digital y tienen rasgos propios de la generación Y (los hijos de los baby-boomers), como la actitud desafiante y cuestionadora; algunos ya vienen de un contexto emprendedor, otros ni siquiera tuvieron su pasaje como empleados, no conocieron algún jefe todavía; tienen profesiones que
no existían una década atrás y ocupan nuevos puestos que crearon en sus compañías. Sus negocios son inspirados por sus propios gustos: si emprenden es porque realmente
los atrapa y apasiona.
No necesitan usar traje para que los tomen en serio ni estilan las reuniones de negocios en la oficina. El networking es en la web. Tienen celulares, pero los usan para navegar.
Están en Facebook; su curriculum en LinkedIn; tienen cuenta en Twitter, WordPress, Flickr,
Delicious,Menéame y seguro usan Google Analytics. Van a cuanto evento puedan (acá tenemos el Montevideo Valley y el Open Coffee Club). Es que si algo los caracteriza es ser colaborativos.
También tienen interés de conocer su universo, saber qué hacen los que han alcanzado el éxito, pues lo complicado de emprender en la web es sobrevivir. Si una start up no alcanza en un año sus objetivos, es historia.
LOS PRIMEROS
En Uruguay estamos asistiendo a la primera camada de estos empresarios 2.0, con proyectos como PedidosYa, Deciquesi, Linkteve, ShowDelivery y abcBlogs, entre
otros. Algunos avanzados y otros en desarrollo aún, pero con fuertes probabilidades de triunfar y sortear la crisis, pues tienen a su favor que lo más importante en estos negocios es el aporte intelectual del equipo emprendedor.