Excelente nota de David Gómez.

La necesidad de bajar costos y grandes jugadas de los gigantes de IT hacen pensar que la llamada Cloud Computing experimentará un gran tirón en las empresas
Evento de presentación de nuevo producto en San Pablo. Saca su Blackberry y toma unas fotos de la ocasión. Se conecta a Internet para actualizar su estado en Facebook; dice dónde está, qué está haciendo y sube las imágenes para acompañar. Se enteran sus amigos y hasta un periodista, quien por mensajería instantánea le pide algunos datos más y las fotos.
En el mismo lugar se encuentra con un proveedor conocido. Flash mental: se acuerda que le faltaba alguna mercadería de este fulano, así que se conecta al ERP de su empresa y chequea el stock. Emite la orden de compra y le alegra la noche a su colega. Ya están sirviendo el postre, y le llega una alerta de Twitter avisándole que en un reconocido portal de noticias han publicado un artículo en el que mencionan su nombre.
Esto es una pequeña muestra de lo que se conoce como Cloud Computing –o la computación en la nube–, que no es otra cosa que la próxima frontera en la forma en que ya estamos accediendo y gestionando nuestra información; de una forma transparente (y hasta embebida), sin preocuparnos por como funciona la tecnología y simplemente usándola.
Tendencia o moda pasajera
Mientras que para muchos es la tendencia tecnológica más importante, para otros es una “simple moda pasajera” o hasta “una campaña de marketing”. Pero lo cierto es que todo el mundo en la industria IT habla de esto.
Definiciones hay tantas como autores de las mismas, por ello para seguir adelante es conveniente delimitar este concepto desde un abordaje más técnico.
Un primer acercamiento es el de la Wikipedia, que define la Cloud Computing como “una tecnología que permite ofrecer servicios de computación a través de la web. La nube es la metáfora de Internet”.
Para la IEEE Computer Society, se trata de un paradigma “en el cual la información es permanentemente almacenada en servidores en Internet y colocada temporalmente en clientes como PC, notebooks y celulares”.
Por otra parte, Luis Aguilar, miembro del Consejo de Expertos Técnicos de IBM, explica que “Cloud Computing no es una nueva tecnología, sino un modelo de prestación de servicios IT que se basa en un rápido aprovisionamiento de recursos. A través de este, las empresas pueden proporcionar servicios de forma sencilla, sólida y con muy alta escalabilidad, incrementando de forma notable la calidad del servicio percibida por el usuario”.
Cuestión del acento
Modelo. Servicio. Tecnología. Todas acepciones diferentes, que no hacen otra cosa que generar confusión y que la gente de fuera de IT –usuarios, empresarios– tenga la sensación de que todo esto es una estrategia marketinera. La consultora especializada Gartner avisa de esta situación y sostiene que es necesario comprender las diferentes significaciones para, así, poder entender qué expectativas y beneficios pueden esperarse de la nube.
Gartner entiende que existen dos visiones al hablar de Cloud Computing: una que hace más hincapié en la ‘Cloud´ y otra que pone el acento en ‘Computing´. La primera hace referencia a los servicios y el modelo de entrega de éstos, mientras que la segunda tiene que ver con las tecnologías que hace posibles esos servicios. Si bien ambas concepciones son distintas, están interrelacionadas, pues no se pueden proveer servicios si no se tiene la forma de entregarlos.
La confusión también puede deberse a que Cloud Computing es el resultado de la evolución de otros modelos ya consolidados o con más tiempo en el mercado, como lo son la virtualización, la automatización, la llamada grid computing, la arquitectura orientada a los servicios (SOA) y el concepto de software como servicio (Saas).
Adopción
Lo cierto es que Cloud Computing ya está presente. Se esperaba que 2008 fuera el año de la nube, pero aún todo resultaba muy nuevo. Como con todo producto, las reacciones del público son diferentes. Las compañías web están siendo las más sensibles y muchas ya están usando los servicios de la nube. Dos casos cercanos son los de MercadoLibre y LaNación.com, que aunque siguen usando algunos programas propios, decidieron utilizar el software de gestión así como los datacenters de Virtual Services.
En tanto, las grandes empresas son las más reticentes a dejar sus sistemas en manos de terceros. Y se entiende. No solo por una cuestión de confianza, sino porque les podría salir mucho más caro migrar sus sistemas en este momento, que seguir manteniéndolos. Ojo, que esto no quiere decir que no sean propicias a desarrollar una estrategia de servicios web in house.
De acuerdo a las previsiones de Gartner, el mercado del Cloud Computing se encuentra en un período de excitación, crecimiento y alto potencial. Pero aún necesita un período de maduración de siete años hasta convertirse en popular y alcanzar su mayor masa crítica de usuarios. Este lapso puede resultar demasiado para el ritmo que tiene la innovación tecnológica.
Remedio para estos tiempos
De todas formas, este 2009 puede ser explosivo para Cloud. Sucede que uno de los mayores beneficios de usar los servicios de la nube es el ahorro y reducción de los costos, lo que lo hace más que atractivo para la coyuntura que ha dejado la crisis financiera global. Además de esa ventaja, los proveedores de Cloud se han dedicado a ofrecer sus servicios argumentando un fácil acceso a la información, escalabilidad y flexibilidad (ver recuadro).
Pero también el despliegue masivo de servicios web de manera industrializada y progresiva resulta tremendamente práctico por la capacidad de agilizar la innovación en nuevos proyectos. En ese sentido, las empresas pueden atender la fuerte demanda de un momento dado e ir ajustando los recursos de forma dinámica y sin sumar complejidad a la gestión.
Hay agite
Otro factor que hace pensar en el estallido, es que se están agitando (y dividiendo) las aguas entre los gigantes de la industria IT. El año pasado Microsoft, IBM y Oracle, entre otros, se subieron con todo a la nube, donde ya había pioneros como Amazon y otros nativos como SalesForce.com (ver recuadro). Todos con modelos de negocios que básicamente consisten en el alquiler o pago por demanda de recursos IT.
Ahora, el objetivo es comenzar a definir las reglas de juego y de los estándares para lanube. Para ello, a principios de este mes, varias de las compañías mencionadas lanzaron el llamado Manifiesto de la Nube Abierta y se pusieron de acuerdo en que ningún proveedor de IT debe de aprovechar su posición de mercado para cautivar clientes bloqueando productos de otras empresas del sector.
¿A qué le suena? El que saltó (y tampoco asistió) fue Microsoft, cuyos directivos consideraron que se trata de una estrategia de IBM para hacerse con el control del sector. Amén de las posiciones encontradas, falta que los tres actores más activos de lanube –Amazon, Google y Salesforce– se pronuncien.
También hay chispas en el negocio de los servidores, que se ha vuelto a poner de moda con la nube. El primer aviso lo dio Cisco, que hace unas semanas anunció su intención de comenzar a vender servidores destinados a la gestión de los centros de datos. Un movimiento con el que venía a desafiar a HP, Dell, Sun e IBM. Días después llegó el segundo pase, luego de que IBM lanzara una opa sobre Sun de US$ 6.500 millones y poder así controlar el 42% del mercado mundial de servidores frente al 29% de HP. A esta ofensiva se unió esta semana Fujitsu, que tras su desprendimiento de Siemens se centrará en los servidores.
La nube local
Mientras tanto, Uruguay no es ajeno a esta realidad. No solo algunas empresas ya han encontrado su ventaja competitiva al apostar por contratar servicios online, sino que también actores de la industria IT local hallaron en la nube una oportunidad de negocios.
Tal es el caso de FengOffice (ver página 11 de Café&Negocios del 29/03/2009), que ofrece una suerte de oficina online y el de ZetaSoftware con una cartera de productos online, entre los que destaca ZetaCuentas.com.uy, una herramienta gratuita para la gestión de las finanzas personales.
Otro caso es el de Artech, que ha lanzado GXServer, que aumenta las capacidades de trabajo en equipo de GeneXus, su software para la creación automática de aplicaciones. A su vez, la multinacional trabaja para que en un futuro cercano GeneXus pase de ser una aplicación de escritorio a ser una aplicación web.
De lado de la infraestructura, a los centros de datos que ofrecían gigantes como IBM, se sumó la oferta de ANTEL y de Montevideo COMM, que el año pasado inauguraron los suyos propios.
Seguramente a lo largo del año conozcamos nuevos proyectos que se lancen a buscar su porción en este mercado que promete bastante para todos.